domingo, 22 de diciembre de 2013

Estado: de vacaciones.

Me paso el tiempo esperando a que vengan mi hermana y mi sobrino, pensando en qué podemos hacer y dónde podemos ir ¿y qué hago cuando vienen?

Me estreso. No me gusta estar todo el día en la calle, me gusta estar tranquila, me gusta el silencio y ellos son todo lo contrario. No sé si era así o me he ido haciendo en estos últimos años; Lo que sí sé es sólo han pasado tres días y ya he acabado escondida en mi cuarto. 

Y me siento mal. 

Me siento mal porque no tengo mi rutina y porque no los disfruto como quisiera. 
Y me siento mal porque al final lo pago con quien menos culpa tiene (aunque no voy a quitársela toda, que no es así), porque está lejos y me jode estar sin él y lo que normalmente sobrellevo bastante bien, estos días se vuelve del revés. Y entre que estos días, familiares para todos, no hablamos tanto y que tengo los nervios sobreexcitados, siento que se tensa la cuerda, con lo que me siento aún peor.

¡Pero qué cansina con las penas! mejor acabo con un mensaje de esperanza: espero que pase pronto :) Ya que el blog me sirve para soltar lastre (y bien que lo he soltado), a partir de esta noche las cosas van a cambiar. Bueno, cambiaré yo, que soy la petarda de la historia. Prometo ser más sociable y salir ALGO más, que para eso están las vacaciones, para cambiar la rutina... Estoy pensando que igual ese es mi problema, que llevo tanto tiempo sin trabajar que para mí todos los días son iguales y no sé tomarme vacaciones por lo que me empeño en seguir haciendo lo que todos los días y, ojo, que los demás lo hagan también. Y me extrañaré de que las cosas no vayan bien, ¡para matarme!

A partir de ahora me declaro en vacaciones. Ea. Porque yo lo valgo. Y mi pelo. Ya lo dejo.

¡Qué bien sienta escribir y ordenar ideas!... debería hacerlo más a menudo :D