viernes, 8 de abril de 2011

Sola en casa

A estas horas siempre lo estoy, pero la GRAN diferencia es que esta tarde se que nadie va a aparecer por la puerta. Me gusta. 

Me gusta estar sola. Me gusta el silencio.

Estaba escribiendo sobre la libertad que te da estar sola en casa, pero no es eso, tengo toda la libertad que quiero y más. Soy afortunada. 

La diferencia, esta vez, es el alivio de la ausencia física. Saber que por un día no va a haber nadie alrededor mía, intentando averiguar como me siento hoy, si sonrío más o menos, si lloro y en ese caso por qué. 

Se que mis padres están preocupados por mi y eso me hace sentir triste (más) y agobiada porque les preocupo. Me paso el día intentando sonreir para que vean que estoy bien, pero parece que he dejado mis dotes de actriz para los que están de puertas afuera (veremos mañana qué tal se me da... he quedado con unos amigos para pasar el día en el campo. Ni que decir tiene que me llevaré mi coche para salir huyendo en cuanto me encuentre fuera de lugar, aunque esto no tiene que ver con mi estado de ánimo; Esto es otra historia)

Así que como esta tarde no tendré público de ningún tipo, simplemente voy a dejarme llevar. No es que vaya a llorar ni mucho menos (tengo el depósito vacío), pero al menos tampoco tendré que sonreir :).

1 comentario:

  1. Sé lo que se siente perfectamente... sólo que llega un momento que el no tener nada que hacer y ningún plan para después de no hacer nada te explota en la cabeza y sientes desperdiciar tu vida.

    Pero creo que eso no viene a cuento en esta entrada :)

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