domingo, 22 de mayo de 2011

De psicópatas y cotillas (I)

Hace muchos años que conozco a G.

En 3º BUP nos sentabamos juntos en clase y nos hicimos amigos. Creo que él fue quien me introdujo en el apasionante mundo de la lectura. "La espada rota". No lo olvidaré. 

Recuerdo las charlas que nos pegábamos a la salida del insti, después de haber pasado todo el día juntos.

Recuerdo como mi madre me decía lo mucho que le gustaba para mí, pero yo en aquella época estaba "enamorada" de B, mi primer amor, aunque no fue por este enamoramiento que no pasó nada con G, es que simplemente eramos amigos, nada más. Nunca hubo otra química, al menos para mí (mi hermana siempre decía que "él quería una cocacola", pero lo cierto es que nunca dijo nada).

COU terminó y cada uno se fue a una ciudad a estudiar. De vez en cuando nos escribíamos (antes no había otra cosa, jeje, qué mayor me hace sentir!) y cuando volvíamos a V City si podíamos, nos veíamos. Pasó el tiempo y con él llegaron los móviles y con ellos las llamadas para mantenernos al día. 
No se puede decir que fuese mi mejor amigo, pero era alguien muy cercano que me conocía muy bien (poca gente puede decir eso de mi... bueno, poder, pueden, otra cosa es que sea verdad, pero eso lo veremos más adelante).

Y un día G se echó novia en la ciudad donde trabajaba; había estado con más chicas, pero con esta parecía que iba más en serio. No recuerdo si yo estaba con P (el chico al que más he dejado hacerme daño) o ya lo habíamos dejado, pero repito, con G nunca hubo esa química, éramos sólo amigos. 

El caso es que en un momento dado empezó a llamarme más seguido; Puede que no les fuera muy bien, la verdad es que no lo recuerdo bien (tengo una memoria taaan feliz para lo que me interesa), pero, oye, los amigos están para desahogarse, no?
Y así estabamos, él me llamaba y yo... yo seguro que algo le decía ;), y así hasta que un día recibí una llamada de un número nuevo. Era esta chica. Recuerdo perfectamente dónde me encontraba (mientras escribo estoy viendo mi cuarto en aquel piso, la decoración, el suelo... está bien esto) y también la sensación de "a esta tía se le ha ido la pinza", "pero qué me estás contando?!" y la de "por qué me metes en esto a mí", así como recuerdo mi cabreo monumental después de esa conversación. 
Por lo visto la chica era un pelín celosa y aunque a mí sí me había hablado de ella, a ella no le había hablado de mí y de pronto (y así sin quererlo) se había encontrado conque él llamaba a otra chica. Creo que me pidió que entendiese su situación y yo dentro de mi estupor y con esa falta de reacción inmediata que tengo, le dije que sí (hombre... entiendo que si tu chico no te habla de una amiga con la que habla a menudo, la otra se mosquee, porque por qué habría de ocultárselo?) y luego me pidió que me apartase de él.... WTF???!! apartarme?! pero si solo somos amigos!!. En fin, que a eso ni recuerdo lo que le dije; recuerdo el bloqueo mental y la mala ostia formándose, bloqueo mental y mala ostia, bloqueo mental y mala ostia....

Bloqueo mental y mala ostia porque no entendía que él no hubiese sido capaz de comentarle que tenía una amiga con la que hablaba a menudo, porque eso no es nada malo. 

Yo no me considero una persona muy celosa, pero siempre que haya confianza y que se me digan las cosas. Entiendo que mi chico puede tener amigas con las que es normal que hable y quede pero, si no me lo cuenta, pienso que por algo será.. (y que conste que no esperaría un parte en el que figurase la persona con la que ha quedado y de qué han hablado o lo que sea, solo que si hablamos me diga "pues el otro día estuve/hablé con fulanita o zetanita" vamos, igual que con un amigo, sin más)

Otra cosa que no entendí ni entenderé es por qué esa chica me llamó a mí en lugar de hablar con él. Quiero decir que (no lo recuerdo, pero vamos a suponer) yo no tenía pareja ni obligaciones morales con nadie, era G quien tenía pareja y por tanto era a él a quien tenía que pedirle explicaciones. Es como lo de los cuernos... para mí el irresponsable que los pone es el que tiene pareja, no el otro (que también opino que podía estarse quieto/a en caso de tener conocimiento de que existe una pareja, que no siempre es así)


Ni que decir tiene que hablé con G y le comenté todo lo que opinaba. 
Y me quité de en medio, no porque aquella chica me lo pidiera, sino porque no me había gustado la actitud de él y porque no me gusta que me metan en embolados sin haber tenido nada que ver. Ya se que fue un poco muy radical, pero hay cosas que me superan.


Casi diez años después...


Continuará.

3 comentarios:

  1. No entenderé jamás a la gente tan celosa. ¿Acaso no tienen confianza en su pareja? Y desde luego me parece faaaatal lo que hizo tu amigo G; supongo que lo haría porque sabía lo celosa que era su novia, pero no deja de estar mal. Madre mía, cómo complicamos siempre todo.

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  2. Yo he sido muy celosa (ya no) y cuando te entra esa rabia por dentro no eres capaz de pensar, pero nunca he considerado que eso justifique ninguna acción.

    Creo que tampoco la culpa sea de nadie, no sé... Tengo ganas de leer la continuación.

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  3. Yo creo que muchas veces lo de los celos viene más de la inseguridad de uno mismo que de la falta de confianza en la pareja... o de que seas un psicópata! jajaja, ya veréis la continuación!

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