Martín es el chico que más feliz me ha hecho. Éramos amigos y amantes. Ha sido la única de mis parejas que realmente me ha conocido... y aun así le gustaba.
Era mi ideal de compañero.
Nos gustaba viajar y nos adaptábamos a lo que cada uno esperaba del viaje... yo quería ver "piedras viejas", como las llamaba él y a cambio veíamos arquitectura moderna, que no es que no me gustase, pero con tanta piedra vieja era algo de lo que podía prescindir, al menos así pensaba al principio, ahora me gusta compaginar ambos tipos.
Durante todo el tiempo que pasamos juntos nunca me sobró, algo que temía la primera vez que vino a verme... ¡¡todo un fin de semana con él todo/s el/los día/s juntos!!!
Esto es importante porque en el fondo soy una antisocial a la que le encanta estar sola y a la que le entran neuras en plan "qué estoy haciendo aquí" cuando estoy con gente que conozco pero que no son realmente amigos... con decir que siempre me llevo mi coche para poder huir en cualquier momento... pero con él no tenía la necesidad de huir, podíamos hablar durante horas diciendo las tonterías más grandes que se nos pasasen por la cabeza o arreglando el mundo... vamos, como (supongo) las parejas normales...
Eso sí, me sacaba de mis casillas como nadie. Y lo hacía aposta. Y yo lo sabía, pero siempre caía (y gasto una mala ostia). Iba pinchando de un tema a otro hasta que notaba que me podía encender y entonces se quedaba y me buscaba hasta que me encontraba, menudo era él!
pero esta historia debía tener un pero... si no, no existiría MrRight no me enamoré de Martín. No se trata de que no lo intentase, lo habría hecho de servir para algo, es que no surgió como sí lo hizo con MrRight maldita sea mi estampa y cuando me trasladaron un poquito más al sur llegó el momento de decirnos adiós, porque
porque a pesar de ser feliz, quería más, y aunque yo hubiera querido conformarme, quería para Martín lo que deseaba para mí... un Leonardo DiCaprio en Titanic en lugar del marido que le acompañó toda la vida (siempre me salía esa comparación. Sí, estoy intoxicada de pelis románticas, pero me estoy quitando) bueno... a él obviamente no le deseaba un Leonardo DiCaprio :).
Martín ahora tiene novia. No la conozco, pero se la ve buena chica y sobretodo parece que le hace feliz y por eso me encanta. Sólo espero que sea su Leonardo DiCaprio (que no me entere yo de lo contrario!)
y yo, qué remedio, seguiré buscando al mío.
Hala, ya me he leído todos los atrasados. Te resumo mis sabios consejos en uno solo: cambia a Hada Madrina por un dvd de Conan el Bárbaro.
ResponderEliminarY, errr, eres un desastre total, te metes en fregados de manual y no sabes por dónde salir. Mal. Piensa siempre que la mayoría de tíos son más simples que un trompo y te irá mejor. Ni sutilezas ni medias palabras, ni sobreentendidos ni yo-creo-que-él-en-realidad...
Que yo me meto en fregados??!! Yo no hago nada! Yo soy buena! eso sí, no salgo bien de ellos. Como dice Hada Madrina, a la que no voy a cambiar por Conan (después de la pasta que me estoy dejando, no me voy a quedar a medias... al fin y al cabo parece que algo estoy aprendiendo; Muy lentamente, pero algo) "para lo inteligente que eres*, eres muuuuy tonta para las relaciones sociales en general y las amorosas en particular" y así me va.
ResponderEliminar*Este es el otro motivo de que no la vaya a cambiar.. seguro que Conan no me dice que soy muy inteligente ;P
Tu Hada Madrina lee a los tíos peor que yo el sánscrito. Te iría mucho mejor viendo la película de Milius.
ResponderEliminarPS: Conan habla poco, lo dice todo con sus acciones, chuscamientos incluidos.
Que nooooo, que Hada Madrina entiende perferctamente... a este tío por lo menos (siempre sabe lo que va a hacer, la muy jodía), soy yo a la que no le entra en el coco el abismo que hay entre ambos sexos.
ResponderEliminarY me vas a hacer volver a ver Conan, ea.
¡Es necesario! Sobre todo antes de ver el remake.
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