viernes, 5 de abril de 2013

No me juzgues, que para eso ya estoy yo

El otro día hablaba con una amiga y, como no, salió la conversación:

- Bueno, ¿y qué vas a hacer?
- Buscar trabajo, ¿qué voy a hacer si no? A ser posible fuera de V City, que no tengo edad de estar en casa de mis padres.
- Ya, pero sabes que no van a darte trabajo estando en tu casa...
- Ejem, más de una vez he hecho campañas de envío masivo de autocandidaturas a multitud de empresas y, al menos en mi caso, me quedó más que claro que era una absoluta pérdida de tiempo. Estoy echando todas las ofertas posibles pero por internet, sobre todo en páginas de búsqueda de empleo (¡me estaba justificando!)
- ¿Y qué pasa si te llaman de V City? ¿No lo cogerías por estar cerca de tu casa? ¿Estás echando por toda la provincia?
- A ver, obviamente, si me llamasen de V City, cosa que va a estar bastante difícil por mi perfil, no iba a decir que no, pero no es que me vuelva loca. Y no es que esté echando por toda la provincia, es que lo estoy haciendo por toda España y parte de Alemania, que tienes unas cosas...
- ¿En Alemania? Ah, entonces está muy bien 
Mmmmmm ¿gracias?... vaya, me estás tocando las narices mucho más allá de lo que pensaba...
- Pues fíjate, hace poco nos juntamos las exalumnas de mi colegio y una de ellas estaba trabajando en China. De profesora de español. Podías planteártelo.
Verás, no. Igual en Borneo hay trabajo de profesora de español, pero no me voy a ir allí si encima no voy a trabajar de lo mío. Llámame señoritinga si quieres (ya me gustaría verte en mi situación, ya)
- Bueno, si puedo evitar irme a la Conchinchina o a algún sitio para el que se requieran mil horas de avión, de momento voy a evitarlo, que no tengo ese espíritu aventurero.
- Sí, es verdad, pensándolo así...
Igual es que yo sí he tenido tiempo, oportunidad y circunstancias para pensarlo, qué cosas, ¡¿eh?!
- ¿Y tu padre? ¿Por qué no trabajas con él?
Porque NO. No me gusta lo que hace y mientras pueda evitarlo, voy a hacerlo. Si tengo que echarle una mano, al igual que lo estoy haciendo ahora, seguiré haciéndolo, pero no quiero implicarme porque entonces no tendría escapatoria y es algo a lo que no me quiero dedicar. Así que no, no voy a trabajar con él.

En éste punto ya tenía los nervios más que hervidos y mi tono estaba siendo cada vez más cortante, porque ya no es que hubiera dejado caer, sin saber nada, cómo y dónde tenía que buscar trabajo, como si no lo estuviese haciendo de la forma correcta (que igual no lo es, pero hay muchas formas de decir las cosas) sino que estaba, o me daba esa impresión, juzgándome porque, pudiendo trabajar (aunque fuera con mi padre) no lo estaba haciendo, así que intenté zanjar la conversación lo antes posible.

Cuando terminamos de hablar el cabreo que tenía era monumental, pero lo peor es que empecé a plantearme si no estaba pensando mal las cosas. 
¿Debería buscar trabajo de cajera en un supermercado? ¿Debería trabajar con mi padre, aunque eso signifique renunciar a mi vida (la que está por venir, al menos espero) y estar peleándome con él día sí y día también? ¿Debería irme a dónde sea a trabajar de lo que sea? ¿Estoy haciendo mal no haciéndolo? 

Tengo claro lo que quiero y lo que no, pero no sé si estoy siendo demasiado egoísta sólo porque puedo (más o menos). 

Y eso... que ya no sé. 

6 comentarios:

  1. ¡Tu amiga es súper empática!


    De todos modos no descartes trabajos a lo loco. Piensa que la situación o bien es temporal o bien acaba en debacle. Si es lo segundo, da lo mismo todo, cómprate un hacha. Si es lo primero, trabaja de lo que salga, incluido lo de tu padre si no te queda otra, pero sigue buscando trabajo de lo tuyo. Ya llegarán tiempos mejores... ¡O el hacha!

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  2. PS: Y no te cabrees con tu amiga, que la pobre no tiene culpa de nada salvo de no ser muy avispada y algo metepatas.

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  3. Efe, a mi padre le estoy echando una mano, pero una cosa es eso y otra enterarme de qué va todo e implicarme hasta el punto de que piense que me voy a quedar con el negocio, que es lo que no quiero. Y tampoco es que esté descartando trabajos, es sólo que he estado buscando de lo mío, que no es tan específico como mi titulación. De todas formas cuando estaba en La Ciudad Sin Sol eché ofertas de TODO y tampoco me llamaron, así que ya no sé qué pensar...

    Y lo de mi amiga, en el momento sí que me mosqueé con ella, pero en el fondo el cabreo es conmigo misma porque ahora mismo me veo como un fracaso. Cuando me despidieron lo vi como una oportunidad de volver a lo que realmente me gustaba. Y no lo he conseguido y encima he estado tres años sin trabajar... a ver cómo explico eso en una entrevista, si es que me dan la oportunidad.

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  4. Es comprensible tu mosqueo. A veces hay amigos, conocidos o lo que sea, que te hablan como si tú no hubieras pensado mil veces ya en eso. Te hacen sentir mal, te tratan (seguro que sin quererlo) de inconsciente o algo por el estilo y eso cansa y duele.
    La de vueltas que se le da a la propia vida como para que vengan arregla-vidas-ajenas a contarte lo que ya sabes.
    En fin, paciencia.

    Y que tengas suerte con tu búsqueda.
    :)

    besos

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  5. Es normal que estés así, pero todavia no tienes a nadie que dependa de ti, por tanto te puedes permitir aspirar a lo que deseas, bajo mi punto de vista.

    Si ya hubiera deudas, hijos o tal... Acepta lo que te venga y encima da las gracias, pero mientras no te falte de comer, plantéate la vida que quieres con seriedad y vívela.

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  6. Rain, lo que más me molestó en el momento es que su marido ha estado buscando durante mucho tiempo y debería saber cómo es, pero bueno, un mal día lo tiene cualquiera :).

    Totalmente de acuerdo contigo, Véstila. Ojalá encuentre algo de lo que me gusta, aunque tengo la mente más abierta, jeje.

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