Llevo todo el día con mal sabor de boca y todo por un sueño de lo más petardo.
Los hechos:
- Mis padres se fueron el viernes pasado y hasta el próximo domingo a Mucho Más al Sur, algo que le comenté a Carlos de pasada y a lo que no creo que me contestase siquiera.
- Esta semana, quitando el lunes, que tuve examen y clases, no estoy teniendo clases, así que se me pasó por la cabeza irme a ver a Carlos, pero claro, el sí trabaja y para estar sola parte del día, pensé que mejor me quedaba en casa, además de que mañana tengo un par de citas y no era cuestión de estar yendo y viniendo por estas carreteras.
- Quedaba, pues, el fin de semana. Quede claro que prefiero ir a donde vive Carlos porque: primero salgo de VCity, algo que siempre me apetece, y segundo, parece que allí tenemos más independencia, aparte de que la vez que vino nos quedamos en casa de mi abuela que no tiene wifi (¡una locura estar sin él! ;p). El caso es que, para una vez en la vida que no iban a estar mis padres, de alguna forma retorcida (no he dicho que el lunes tengo otro examen y me viene fatal que nos veamos) quería que viniese a MI casa para variar (¡aquí sí hay wifi!).
- Más de una vez (ayer también me pasó) me ha venido a la mente una cosa que me dijo antes de estar juntos y es que Miguel me había DICHO que me había puesto los cuernos porque quería que yo le dejase, así que mi conclusión es que si Carlos me los pone y no quiere dejarlo, no me lo diría, ¿no?
- Un dato más: cuando estoy nerviosa (y, recordemos, estoy de exámenes) me vuelvo obsesiva. Diría más obsesiva, pero últimamente lo tengo bastante bien controlado, por lo que me jode más volver a viejos hábitos.
El sueño:
He soñado que estaba con Miguel y que venía a verme a VCity. Salíamos y nos encontrábamos con mis amigas (que ni viven aquí) y pasábamos una tarde estupenda. El rollo es que al final, cuando estábamos solos, me confesaba que desde el verano estaba (también) con una chica de Pontevedra (a la que sí iba a ver, no como a mí - esta visita no era algo habitual-) pero que al final se había decidido y quería seguir sólo conmigo.
Recuerdo que le pedía que tenía que aclararlo todo con la otra chica (que no sabía nada de mí, la pobre), pero en ese momento me invadía la asquerosa sensación con la que llevo toda la mañana.
La sensación de traición, de que me había estado faltando al respeto y de que a pesar de lo que le quería no podía seguir con él.
Obviamente Miguel me la repanfinfla, pero todas las similitudes entre El sueño y Los hechos me han hecho desear con más fuerza ver a Carlos este fin de semana. Mejor, hoy.
No va a ser porque yo tengo examen y él ha quedado con unos amigos. Mi parte racional lo entiende perfectamente, pero mi subconsciente... mi subconsciente tiene otros planes.
Los subconscientes que van por libre son muy geniales y también muy puñeteros.
ResponderEliminarTe entiendo perfectamente.
De todas formas, a veces hay que dejarlos de lado y centrarnos en los hechos objetivos. (Yo no lo consigo, de hecho estoy totalmente descentrado, peeero dar consejos es taaan fácil...)
:) Ánimo
Totalmente puñeteros. Menos mal que no me he pensado mucho lo de escribirlo y entre eso y que ha salido el sol, oye, todo mucho mejor :D
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