martes, 15 de marzo de 2011

Érase una vez...

Hace unos años estuve viviendo en Mucho Más Al Sur y fueron unos días realmente felices. Por primera vez sentí que había encontrado mi sitio, era feliz, tenía una vida personal completa... tenía a mi Ahispatxu y a Las Niñas, qué más podía pedir?

Pues un trabajo con futuro, que quien diga que el trabajo no es importante es porque le ha tocado la lotería.

En fin, que en Mucho Más al Sur había tocado techo (que no era muy alto, todo hay que decirlo) y no había demasiadas posibilidades de acceder a otros puestos de trabajo, así que un día decidí ir hacia tierras menos meridionales donde volví a trabajar en algo que en realidad no me gustaba pero que no estaba mal pagado y me permitía tener vida, pero.. qué vida? había dejado mi vida pensando que iba a ser la pionera, conquistadora de nuevas tierras donde Las Niñas (incluida mi Ahispatxu) podrían anidar, pero los trabajos son así y ellas no lo tuvieron tan fácil para moverse, tanto que siguen en Mucho Más al Sur, claro, que ellas sí que tienen el trabajo para el que se prepararon y que les gusta, por lo que no se lo tendremos en cuenta ;P.

El caso es que cuando por fin me había institucionalizado, esto es, había llegado a pensar que aunque el trabajo no me volvía loca, no estaba del todo mal, que con la experiencia acumulada en este campo se hacía más difícil el cambiar a otra cosa aunque me gustase más (empezar de cero en otro campo... uf! qué pereza!), justo cuando empezaba a plantearme que la última ciudad en la que llevaba año y medio viviendo podría estar bien para quedarme (al menos unos añitos más... llevaba los últimos ocho o nueve años cambiando de residencia más o menos cada dos), una mañana de abril,
me despidieron.

Recuerdo perfectamente aquella mañana, el desconcierto, el descrédito, el... alivio, porque dentro de toda aquella confusión en el "esto no es verdad, no me puede estar pasando a mi" recuerdo que una de las cosas que pensé fue que era una salida para aquel trabajo que nunca habría sido capaz de dejar por mí misma.

Después de este alivio inicial vino una época en la que decir que estaba perdida es poco. Sabía lo que no quería, pero no sabía cómo y dónde volver a empezar; Y entonces conocí a R y todo fue mucho peor, pero eso es otra historia...

Ahora ando perdida pero al menos tengo un camino a seguir, un objetivo para mi vida profesional que pasa por estudiar, que es donde yo quería llegar, porque estudiar se puede hacer en todos lados, no? 

Ahispatxu me ha hecho tita y le ha llegado la hora de la incorporación y con ella la entrada de Sobri en la guardería. Entre una cosa y la otra me pidió que viajase a Mucho Más al Sur para echarle una manilla ya que cuñaaao también trabaja y en ello estoy, pero ahora me ha propuesto que me quede estudiando aquí, al menos unos meses, de esa manera podrían retrasar la entrada de sobri en la guardería y yo le podría disfrutar mucho más.

He de confesar que la idea me atrae mucho, pasar tiempo, mucho tiempo, con Sobri y Ahispatxu, volver con mis amigas y por qué no decirlo, poner un océano entre MrRight y yo (esta idea me gusta mucho mucho... como si no estuviesemos lo suficientemente lejos donde actualmente vivo), pero no lo voy a hacer, porque no sería lo mismo que volver para trabajar; Me conozco y se que si de normal pierdo el tiempo, con la excusa de cuidar a Sobri -la idea es que yo me quedaría con Sobri por las mañanas- sólo me quedarían las tardes y voy a necesitar mucho más que ese tiempo, que no está la cosa para bromas y cuando me examine quiero ser por lo menos, por lo menos, la mejor.

Y es una mierda, porque las decisiones que he ido tomando a lo largo de la vida me han llevado a conocer gente estupenda, gente interesante, gente a la que nunca olvidaré (aunque algunos en su día me hicieron mucho daño -o fuí yo la que se lo autoinfligió?-); me han llevado a conocer muchos lugares y estar en muchas situaciones y todo esto me ha hecho ser como soy y por todo esto no me arrepiento, pero asimismo todas esas decisiones me han conducido a un camino en el que la soledad es mi principal compañera.  
Y ahora que se me presenta la oportunidad de abandonarla aunque sea temporalmente, voy a dejarla pasar, voy a volver a dejar de vivir un presente en el que se que podría ser feliz en pos de un futuro que, obviamente y una vez más, no se qué me va a deparar. 
Estaré en lo correcto esta vez?


   

2 comentarios:

  1. Siempre se está en el camino correcto...

    Al menos eso es lo que quiero pensar en estos momentos

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