lunes, 31 de octubre de 2011

Miedo

Sólo quería decirte que ya lo he entendido, que me ha costado lo mío (a veces soy tan obtusa...) pero que ya tengo claro todo lo que me estaba pasando.

Igual ni lo has notado, al fin y al cabo todo estaba en mi cabeza y sólo se acentuaba cuando no estabas cerca (malditos viajes de trabajo) pero había una pequeña sombra que se estaba haciendo cada vez más grande y que amenazaba con estropearlo todo.

Miedo, menuda tontería, eh?! pero eso era, miedo de que de la noche a la mañana todo cambiase, sin saber por qué, sin entenderlo. Te parecerá que no es para tanto, pero es que hay muchas cosas que no sabes de mí... no sabes que me ha pasado tantas veces (y en tantas situaciones, han sido amigos, han sido parejas) que ya se me ha olvidado cómo era estar tranquila y dejarse llevar y aunque a veces conseguía no pensar en ello, no me daba cuenta de que en realidad no se trataba de pensar, sino de esperar; estaba esperando que pasase, que me dejases, que todo se torciera, porque es a lo que estoy acostumbrada... y como esperaba y no lo hacías, me puse a buscar un motivo, una falta para ser yo por una vez quien pusiera fin a esto, que solo es un comienzo, antes de que pudiese hacerme más daño.
Y la sombra se hizo tan grande que a punto estuve de dejarme llevar y sacar esta lengua afilada para mandarlo todo al carajo. Menos mal que tengo a Ahispatxu, mi punto de cordura, que me retiene o me lanza... todavía me asombro (y me rebelo por ser ella más pequeña) de que tenga esa seguridad y saber estar en las relaciones del que yo carezco.

Fue Hada Madrina (ya ves, la acabé llamando) quien le puso nombre a lo que me pasaba, miedo... vaya palabra más tonta, pero cuanto daño nos ha podido hacer.

Y ahora que sé lo que pasa y que hasta tiene nombre, quiero decirte que se acabó; se acabó el miedo y las tonterías, que si lo nuestro no tiene que funcionar no será porque yo esté poniendo zancadillas sólo por no ser la primera en caer.

Sólo quería que lo supieras Miguel. Ya no espero.

7 comentarios:

  1. Esperando esperando se pierden tantas cosas, ve a por ello! ;p y suerte!

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  2. Di que sí, hay que ser valiente en la vida.
    änimo.

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  3. Bolboreta, hola! :) el problema era que no me daba cuenta de que inconscientemente estaba esperando que algo saliese mal y me estaba agobiando yo sola porque no pasaba y quería que fuese cuanto antes (cuando te acostumbras a una pauta, que te la cambien descoloca :P). Ahora que ya he entendido que no tengo por qué esperarlo... no veas el peso que me he quitado de encima!

    Apple, ains, no soy nada valiente, que por no meter la pata le "pido permiso" a Ahispatxu para preguntarle a Miguel las cosas más tontas. Si es que me queda todo por aprender! parece mentira..

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  4. Que descripción mas buena. Además me ha dado que pensar, y me he sentido muy identificada contigo.

    Puñetero miedo que a veces lo estropea todo. Pero claro, es tan dificil evitar sentirlo. O no? ;)

    Un besete.

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  5. Pues parece mentira, Sandra, pero desde que soy consciente de lo que me pasaba casi he dejado de sentirlo; Ahora si me entra la inseguridad pienso "este es normal" y oye... se me pasa :)

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  6. Uy, el miedo... El miedo me da pánico!! jajajaj!! Es increíble cómo puede hacer que falseemos la realidad para justificarnos a nosotros mismos.
    Un texto muy sincero, loca, y muy VALIENTE (aunque pienses lo contrario).
    un besito!

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  7. Y que lo digas Elvira, la de películas que somos capaces de montarnos; yo (por supuesto) me pongo en las peores situaciones para estar preparada; lo malo es que me hago tanto a la idea que me lo creo y luego no reacciono bien ante lo bueno.
    Gracias por lo demás! Un beso guapa!

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