Este mes voy de boda.
Cuando Mara me dijo que se casaba en noviembre lo primero que pensé es que no iría por encontrarme en la otra punta de la península, pero al final tuve la feliz idea de que no quería faltar al ser ésta probablemente la última vez que ibamos a juntarnos las "amigas de VCity"; entrecomillo porque es más un título que una realidad. A día de hoy, de las 4, sólo hablo de vez en cuando con una de ellas y porque me suelo juntar con su hermana que a su vez es amiga de la mía, con el resto sólo si nos encontramos por ahí... triste.
Fue justo después de decirle que iría que me di cuenta de que a esa boda también irían mis antiguos amigos, esos con los que pasé el instituto y los primeros años de facultad.
En el instituto eramos mogollón, pero al llegar la universidad nos fuimos dividiendo principalmente por provincias (a las que fuimos a estudiar), aunque yo me quedé un poco en medio, no sé, aunque haya un poco de distancia no quiere decir que no podamos ser igual de amigos y juntarnos siempre que podamos (parece que ya me estaba preparando para lo que iban a ser mis siguientes años... hasta hoy) y como algunas se echaron novio y otras estaban centradas en sus nuevas amigas del colegio mayor*, acabé siendo la única chica en un grupo de tíos. Siempre me he llevado mejor con chicos que con chicas, así que estaba tan a gusto, era uno más. Y así pasó el tiempo hasta que un día dejamos de quedar, bueno, dejaron de quedar conmigo, que no es lo mismo. Al principio supongo que no me di cuenta, igual estabamos con examenes o no coincidíamos en los fines de semana que ibamos a VCity, pero al final fue evidente que algo pasaba; La verdad es que fue muy chocante, porque no había pasado nada y precisamente por eso no lo entendía. Dejé de salir en VCity o más bien dejé de ir tan a menudo y cuando lo hacía me quedaba en casa... qué iba a hacer si no? Al final Ahispatxu consiguió que saliese con sus amigas y aunque desde entonces he sido una más nunca he conseguido quitarme a mí misma la etiqueta de "las amigas de mi hermana".
Meses después, claro, me encontré con uno de aquellos amigos y le pregunté que qué había pasado a lo que me contestó que "la mejor manera de olvidar a alguien es no viéndolo" (me lo dijo tal cual, se me va a olvidar)... ahí queda eso y entonces todo cuadró; mi mejor amigo estaba enamorado de mí** y como no tenía ninguna posibilidad decidió que era mejor dejar de verme aunque eso significase dejarme también sin amigos (señor! para qué quiero yo enemigos!).
Y así fue como empecé mi andadura en solitario :P. No sé si han sido las circunstancias (el cambiar de ciudad antes de los dos años no ayuda mucho a hacer grupos sólidos) o que estoy un poco traumatizada, pero con la excepción de Mucho Más al Sur, no he vuelto a intentar formar parte de ningún grupo. Hago amigos, buenos amigos (incluye también chicas, eh!), pero de uno en uno, pasando de grupos, así las veces en que se ha vuelto a repetir la historia sólo he perdido a un amigo, que en realidad supongo que no lo era tanto.
Habiendo recordado todo esto, se podrá uno imaginar las ganas que tengo de ir de boda y aunque al final no será para tanto, porque haré buen uso de la memoria selectiva (y del vino blanco) me alegro infinitamente de que venga Miguel.
*Mara era mi mejor amiga en el instituto, pero afirmaba que cuando estudiasemos en la universidad cambiaríamos de amigos. Yo esto no lo entendía, porque se pueden hacer nuevos amigos sin dejar a los antiguos atrás, pero claro, ya he dicho antes que esto de las relaciones sociales no se me dan muy bien, y es eso o que, salvo honrosas excepciones, que las hay, llevo toda la vida rodeándome de auténticos gilipollas.
Para más inri, ya que estamos en un día de confesiones vergonzosas, porque para mí TODO esto lo es, mi gran amiga Mara cambió tanto de amigos que hizo circular en el colegio mayor de chicos que había cerca del suyo el rumor de que, simplificando, yo era una chica fácil; Ella, que dejaba un chico por otro, con lo que ya había habido un tonteo previo decía que yo, soltera y sin compromiso era fácil porque... me había enrollado (y cuando digo enrollar es darse cuatro besos y medio) con 2? 3 chicos?? Cuando mis compañeros de prácticas y sin embargo amigos, que vivían en ese colegio, me lo contaron no podía creérmelo, pero qué iban a ganar ellos con eso? Desde ese momento ya nada fue igual, pero como tengo una memoria que da pena y estas cosas generalmente las tengo olvidadas, voy a acabar yendo a su boda y alegrándome por su felicidad.
**No es que no lo supiera, porque los del grupo llevaban dándome tizonazos desde hacía tiempo y por si todavía me quedaba algo de rubia, el primo de uno salió con nosotros un finde y me lo dejó cristalino. Aún así no quise decir nada... qué iba a hacer? ¿decirle "mira Bor, que me han dicho que te gusto, pero que por si acaso no lo has notado, que yo sólo te veo como amigo"? pues va a ser que no.
Yo también tenía pánico a este tipo de encuentro, pero al final pasan sin pena ni gloria y punto. TAmbién tienen sus beneficios...
ResponderEliminarNo, si ésta está chupada en comparación con la de otra de las amigas en la que me sentaron con mi ex y a la que fueron muchas de las niñas del colegio que tampoco me marcaron apenas :P. Ésa sí daba pánico, ésta sólo me da una pereza infinita, aunque pienso pasármelo bien :)
ResponderEliminarEs inevitable ir perdiendo amigos por el camino, niña, la gente crece y amplía su círculo de amigos, conoce gente nueva, vive en otra ciudad, forma familias, trabaja con otra gente... mil razones por las que distanciarse de aquella gente que un momento del pasado fueron tan importantes, aunque a veces no queramos hacerlo. Yo por eso me alegro siempre de tener Facebook, porque así puedo saber de gente a la que aprecio de verdad casi sin esfuerzo. Quizás la web 2.0 te ayude a recuperar conexiones de otras épocas, como a mí :)
ResponderEliminar¡Pásalo genial!
Hombre, Aguamarina, entiendo que conforme pasa el tiempo y nos vamos ocupando de nuestro día a día, hay relaciones que se van enfriando y al final se reducen un poco a los que tienes más cerca; es como tú dices, algo inevitable. Lo que no me parece tan normal son los cambios de actitud de la noche a la mañana que son mi cruz.
ResponderEliminarY Facebook está bien para reencontrarse con gente y mantener un poco el contacto, pero la mayoría de las veces se queda en algo superficial, aun así... nos gusta :P
Por cierto! bienvenida!
Es una pena cuando pasan ese tipo de cosas; casi es mejor acabar con una bronca, en el momento lo pasas peor pero por lo menos le ves sentido.
ResponderEliminarMucho ánimo. Y paciencia.
ResponderEliminar¡Gracias por la bienvenida! :)
Pues sí, Doctora, por lo menos sabes a qué atenerte en ese momento y es más fácil darte la vuelta y pasar cuando, con los años, pretenden tratarte como una amiga más con la que se relajó el contacto. Lo bueno es que he aprendido a ser falsa, lo justo al menos para sonreir mientras me doy la vuelta :P
ResponderEliminarAguamarina, me tomo la boda como una comida de etiqueta en la que me pondré al día con mis amigas, brindaré por la felicidad de Mara (que de verdad se la deseo) y disfrutaré de la compañía de Miguel. Lo demás son sólo cosas que me vienen a la cabeza porque no las puedo olvidar, pero que quedaron en el pasado; eso sí, para celebrar... cada uno por su lado! :P
Buff, lo complicado es no saber el porqué del distanciamiento, como dice Doctora Anchoa, a veces te compensa una buena bronca para poder "titular" una despedida.
ResponderEliminarFue una pena, pero creo que no debes huír de los grupos de amigos, son cajas de sorpresas.
Un besazo!
Elvira, bienvenida a los comentarios :). Lo mío con los grupos ha sido más bien por las circunstancias. Supongo que cuando se den unas más favorables (plantando el huevo el algún sitio por ejemplo) apostaré por esas cajas de sorpresa, al fin y al cabo ¿no dicen que somos animales de manada? :P
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