lunes, 28 de noviembre de 2011

Te quiero?

¿Cuánto es pronto para decir "te quiero"? 

¿Te quiero? 

¿Sé acaso lo que eso significa?

Después de mucho pensarlo, no tengo claro si lo sé; Lo que sí tengo claro es que me gusta pasar las horas muertas contigo. Me gusta dar una vuelta para pasear y tomarnos algo y cuando hacemos excursiones. Me gusta pasar la mañana del sábado en la cama sin hacer nada. Me gusta dormirme oyéndote dormir y que me abraces cuando te despiertas. Me encanta que me recojas de clase y que siempre tengas cosas nuevas que enseñarme. Me gusta lo tranquila que me haces sentir y que nos riamos juntos. Me encantó volver a casa de la pelu y que estuvieses charlando con mi madre y que todos los días le preguntases a mi padre cómo se sentía... Me gusta que hables de volver al sur conmigo.

A lo mejor es pronto, porque todavía nos estamos conociendo, pero me siento bien contigo y no quiero que se acabe. 

A lo mejor esto es querer. 

A lo mejor te quiero.

Te quiero.

viernes, 4 de noviembre de 2011

De boda

Este mes voy de boda. 

Cuando Mara me dijo que se casaba en noviembre lo primero que pensé es que no iría por encontrarme en la otra punta de la península, pero al final tuve la feliz idea de que no quería faltar al ser ésta probablemente la última vez que ibamos a juntarnos las "amigas de VCity"; entrecomillo porque es más un título que una realidad. A día de hoy, de las 4, sólo hablo de vez en cuando con una de ellas y porque me suelo juntar con su hermana que a su vez es amiga de la mía, con el resto sólo si nos encontramos por ahí... triste.

Fue justo después de decirle que iría que me di cuenta de que a esa boda también irían mis antiguos amigos, esos con los que pasé el instituto y los primeros años de facultad.
En el instituto eramos mogollón, pero al llegar la universidad nos fuimos dividiendo principalmente por provincias (a las que fuimos a estudiar), aunque yo me quedé un poco en medio, no sé, aunque haya un poco de distancia no quiere decir que no podamos ser igual de amigos y juntarnos siempre que podamos (parece que ya me estaba preparando para lo que iban a ser mis siguientes años... hasta hoy) y como algunas se echaron novio y otras estaban centradas en sus nuevas amigas del colegio mayor*, acabé siendo la única chica en un grupo de tíos. Siempre me he llevado mejor con chicos que con chicas, así que estaba tan a gusto, era uno más. Y así pasó el tiempo hasta que un día dejamos de quedar, bueno, dejaron de quedar conmigo, que no es lo mismo. Al principio supongo que no me di cuenta, igual estabamos con examenes o no coincidíamos en los fines de semana que ibamos a VCity, pero al final fue evidente que algo pasaba; La verdad es que fue muy chocante, porque no había pasado nada y precisamente por eso no lo entendía. Dejé de salir en VCity o más bien dejé de ir tan a menudo y cuando lo hacía me quedaba en casa... qué iba a hacer si no?  Al final Ahispatxu consiguió que saliese con sus amigas y aunque desde entonces he sido una más nunca he conseguido quitarme a mí misma la etiqueta de "las amigas de mi hermana". 
Meses después, claro, me encontré con uno de aquellos amigos y le pregunté que qué había pasado a lo que me contestó que "la mejor manera de olvidar a alguien es no viéndolo" (me lo dijo tal cual, se me va a olvidar)... ahí queda eso y entonces todo cuadró; mi mejor amigo estaba enamorado de mí** y como no tenía ninguna posibilidad decidió que era mejor dejar de verme aunque eso significase dejarme también sin amigos (señor! para qué quiero yo enemigos!).

Y así fue como empecé mi andadura en solitario :P. No sé si han sido las circunstancias (el cambiar de ciudad antes de los dos años no ayuda mucho a hacer grupos sólidos) o que estoy un poco traumatizada, pero con la excepción de Mucho Más al Sur, no he vuelto a intentar formar parte de ningún grupo. Hago amigos, buenos amigos (incluye también chicas, eh!), pero de uno en uno, pasando de grupos, así las veces en que se ha vuelto a repetir la historia sólo he perdido a un amigo, que en realidad supongo que no lo era tanto.

Habiendo recordado todo esto, se podrá uno imaginar las ganas que tengo de ir de boda y aunque al final no será para tanto, porque haré buen uso de la memoria selectiva (y del vino blanco) me alegro infinitamente de que venga Miguel.






*Mara era mi mejor amiga en el instituto, pero afirmaba que cuando estudiasemos en la universidad cambiaríamos de amigos. Yo esto no lo entendía, porque se pueden hacer nuevos amigos sin dejar a los antiguos atrás, pero claro, ya he dicho antes que esto de las relaciones sociales no se me dan muy bien, y es eso o que, salvo honrosas excepciones, que las hay, llevo toda la vida rodeándome de auténticos gilipollas.
Para más inri, ya que estamos en un día de confesiones vergonzosas, porque para mí TODO esto lo es, mi gran amiga Mara cambió tanto de amigos que hizo circular en el colegio mayor de chicos que había cerca del suyo el rumor de que, simplificando, yo era una chica fácil; Ella, que dejaba un chico por otro, con lo que ya había habido un tonteo previo decía que yo, soltera y sin compromiso era fácil porque... me había enrollado (y cuando digo enrollar es darse cuatro besos y medio) con 2? 3 chicos?? Cuando mis compañeros de prácticas y sin embargo amigos, que vivían en ese colegio, me lo contaron no podía creérmelo, pero qué iban a ganar ellos con eso? Desde ese momento ya nada fue igual, pero como tengo una memoria que da pena y estas cosas generalmente las tengo olvidadas, voy a acabar yendo a su boda y alegrándome por su felicidad.

**No es que no lo supiera, porque los del grupo llevaban dándome tizonazos desde hacía tiempo y por si todavía me quedaba algo de rubia, el primo de uno salió con nosotros un finde y me lo dejó cristalino. Aún así no quise decir nada... qué iba a hacer? ¿decirle "mira Bor, que me han dicho que te gusto, pero que por si acaso no lo has notado, que yo sólo te veo como amigo"? pues va a ser que no.

lunes, 31 de octubre de 2011

Miedo

Sólo quería decirte que ya lo he entendido, que me ha costado lo mío (a veces soy tan obtusa...) pero que ya tengo claro todo lo que me estaba pasando.

Igual ni lo has notado, al fin y al cabo todo estaba en mi cabeza y sólo se acentuaba cuando no estabas cerca (malditos viajes de trabajo) pero había una pequeña sombra que se estaba haciendo cada vez más grande y que amenazaba con estropearlo todo.

Miedo, menuda tontería, eh?! pero eso era, miedo de que de la noche a la mañana todo cambiase, sin saber por qué, sin entenderlo. Te parecerá que no es para tanto, pero es que hay muchas cosas que no sabes de mí... no sabes que me ha pasado tantas veces (y en tantas situaciones, han sido amigos, han sido parejas) que ya se me ha olvidado cómo era estar tranquila y dejarse llevar y aunque a veces conseguía no pensar en ello, no me daba cuenta de que en realidad no se trataba de pensar, sino de esperar; estaba esperando que pasase, que me dejases, que todo se torciera, porque es a lo que estoy acostumbrada... y como esperaba y no lo hacías, me puse a buscar un motivo, una falta para ser yo por una vez quien pusiera fin a esto, que solo es un comienzo, antes de que pudiese hacerme más daño.
Y la sombra se hizo tan grande que a punto estuve de dejarme llevar y sacar esta lengua afilada para mandarlo todo al carajo. Menos mal que tengo a Ahispatxu, mi punto de cordura, que me retiene o me lanza... todavía me asombro (y me rebelo por ser ella más pequeña) de que tenga esa seguridad y saber estar en las relaciones del que yo carezco.

Fue Hada Madrina (ya ves, la acabé llamando) quien le puso nombre a lo que me pasaba, miedo... vaya palabra más tonta, pero cuanto daño nos ha podido hacer.

Y ahora que sé lo que pasa y que hasta tiene nombre, quiero decirte que se acabó; se acabó el miedo y las tonterías, que si lo nuestro no tiene que funcionar no será porque yo esté poniendo zancadillas sólo por no ser la primera en caer.

Sólo quería que lo supieras Miguel. Ya no espero.

jueves, 27 de octubre de 2011

Teléfono

- Ahispatxu!
- Hola! ¿Cómo vas??
- Bien, te llamaba porque... te acuerdas del chico ese de clase que te conté con el que me reía?
- Mmmmmm.. psé, vagamente
- Ya, pues creo que podría estar tonteando un poquillo
- Y?
- Pues que creo que me gusta que lo haga...
- Repito... y???
- Pues que eso no está bien, que estoy con Miguel y muy bien, pero me gusta ese momento tonteo. Esta noche no he dormido. Estoy fatal, lo sé... va a ser que sí soy absurdamente fiel
- Tú lo que eres es tonta. Un poco de tonteo no hace mal a nadie mientras se quede ahí..
- Ya, y además ahora no pienso como antes, quiero decir que antes cuando estaba conociendo a alguien y la cosa iba bien, no me cabía en la cabeza que podía acabarse y ahora esa posibilidad la tengo muy presente... será una nueva tara??
- Mejor esa que la anterior
- Entonces sí es una tara, verdad?
- Céntrate...
- Vale, pues eso, que ahora esa posibilidad está ahí, y no es que quiera acumular sustitutos ni nada parecido, pero pienso que cuando termine enero y me vaya de La Ciudad Sin Sol, a saber dónde acabo y si sigo con Miguel, y que si una persona me da vidilla pues que no hace falta darle de lado, no?
- Tú lo has dicho, no sabes en qué situación vas a estar la semana que viene así que deja de darle vueltas
- Ya, pero me siento mal... y sabes que no puedo evitarlo. Lo heredé de mamá. Tara genética, al menos esta.
- ¿Sabes qué?
- Dime!
- Estudia!
- Vale, ya me pongo, pero...
- Pero nada, estudia y preocúpate por esta semana y ya veremos la que viene cómo va.
- mmmmmmmmmmm venga vale. Me pongo, pero luego si eso te llamo, vale?
- Pffffffff vale. Besico!
- Besico!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Absurdas paranoias

Las cosas con Miguel van bien. Muy bien. Tanto, que no me lo creo.

Podría no creérmelo, dejarlo estar y seguir disfrutando, pero he notado que últimamente he transformado el patético intento de control en plan "bueno, si mañana no se nada de él no pasa nada" a obsesionarme conque me esté mintiendo; "¿por qué iba a hacerlo?" me pregunto a lo que me contesto "también pensabas eso de MrRight y mira".

Y no tengo motivos. 

Si nos vemos más tarde o no dormimos juntos es decisión mía porque tengo que estudiar; Se ha pedido vacaciones para venir conmigo a la boda de una amiga a la que no me apetecía nada ir sola (que tampoco habría pasado nada y yo lo habría entendido, que hay que cruzarse la península para acabar durmiendo en casa de mis padres) y día a día me demuestra que está pendiente de mí y con ganas de verme..

¿Entonces? 

Entonces intentaré dejar de quejarme, de estar acojonada, esperaré a que se me pase este momento hiperhormonado (ojalá sea eso) e intentaré no dejarme llevar por celos absurdos y paranoias post traumáticas.

Ea, a ver si soy capaz!

jueves, 22 de septiembre de 2011

Amor del normal

Y así, como el que no quiere la cosa pasamos el día juntos y no me sobró en ningún momento y a pesar de que yo iba sólo con un motor (la falta de sueño acumulada me hace estar más que lenta) parece que no le importó demasiado (menos mal que ya habíamos hablado antes :S) porque aunque le di la oportunidad, prefirió quedarse conmigo.

Hubo momentos aquella tarde en los que me apeteció que me besara, pero esta vez y para variar no tenía prisa, simplemente estaba a gusto y quería disfrutarlo sin complicaciones... podía esperar a septiembre, podía esperar a ser amigos y ver qué salía de todo aquello, aunque no tuve que esperar mucho porque al final fue él quien más o menos se lanzó.

Cuando llegó la hora de volver a V City no tenía idea de qué pasaría a mi regreso; Quería pensar que no me importaba no volver a verle, pero me gustó que quisiese hacerlo, como también me gustó (y sorprendió muy agradablemente) que me pidiese que le enviase un sms al llegar y que se conectase todos los días para charlar un rato. 
Esos días estuve tranquila y no paraba de sonreir, aunque de vez en cuando me paraba a comprobar que si a partir de ese momento no volvía a saber de él, yo iba a seguir bien.

Todo estaba bien hasta que me acordaba de MrRight, porque a pesar de que... no es que no quisiera verlo, que me daba igual (por aquello de los desconocidos) es que no llegaba a entender por qué las cosas no habían salido bien* después de todo lo que había dicho Hada Madrina. Cuando le pregunté me respondió que ya me había dado cuenta de que no era una persona fiable. No tengo claro si durante todo este tiempo sabía que pasaría esto y sólo quería que lo comprobase por mí misma. Por un lado me tocaría bastante la moral porque estos meses pasados no se los deseo a nadie, máxime cuando parecía que era ella la que me daba un poco de alas, pero en el fondo me alegro de que haya sido así, además de por mi mágica** modificación de conducta y todo lo que he aprendido, porque si hubiese pasado de él cuando aquel imposible, lo habría hecho desde el despecho (con lo que me habría quedado una espinita) y no desde la total y absoluta indiferencia de ahora.
"¿Entonces? ¿a qué se supone que ha estado jugando? ¿qué pasa con MrRight?" Me contestó que no iba a cambiar, que seguramente (tal y como él me dijo) le han dado tantos palos que ahora "está por hacer daño"; que va a lo suyo y no le importa a quien se pueda llevar por delante... tristísimo, al final va a necesitar un Hada Madrina más que yo...
Con respecto a mí sigue en sus trece y dice que tarde o temprano me buscará y más si se entera de que estoy con Miguel... 

En cuanto a Miguel, "esa persona que sí es de fiar", me comentó que ya era hora de dejar de asociar amor a sufrimiento, que dejara de temer que estaba ante otro Martín, que lo que me pasaba era amor, pero del normal. Ese que no recuerdo haber sentido.




*Por supuesto que han salido bien, de hecho han salido mejor! No cambiaría ni un segundo con Miguel, pero yo quería un final de película para la historia con MrRight, aunque sólo fuera por salirme con la mía... 
**Digo mágica porque no se cómo, pero lo ha hecho.

lunes, 19 de septiembre de 2011

La vida sigue

Lo primero que hice cuando llegué a La Ciudad Sin Sol (así sin pasar por la casilla de salida ni nada) fue... ver un piso... que me quedé. Sí soy una apretada, pero no me lo quedé en ese momento y vi un par de pisos más...

Cuando llegué al hotel decir que estaba cansada es poco. Apenas había dormido (me suele pasar cuando hago cualquier viaje) y me había pasado parte del camino llorando. Llorando porque por un lado todavía esperaba que MrRight me contestara y no lo hacía y por otro porque sabía que aunque lo hiciese ya daba igual, porque ya era tarde y no quedaba nada que salvar; ya no podía ser un "retomar" como decía HM... al menos no para mí. Sabía que a pesar de las ganas no iba a querer sentarme frente a ese chico que egoístamente no había sido capaz de dejarme marchar pero que tampoco tenía claro si me quería a su lado. Y no era despecho lo que sentía, sino decepción y un poco de tristeza porque al final me había demostrado que no merece la pena, que "no es fiable" como más tarde dijo Hada Madrina. 

No sé para los demás cómo será, pero yo sé que he dejado de estar... vamos a llamarlo enamoriscada de alguien si cuando lo veo, siento que ya no le conozco, que no sé nada de él, que habrá gestos y formas de reaccionar que pueda prever, pero que en realidad es un desconocido; que no somos más que dos completos desconocidos. 
Esa es la sensación que ahora me inspira MrRight. 

Y la vida sigue. Y sigue sin MrRight.


Decía que cuando llegué al hotel, estaba reventada; Lo único que quería era dormir, pero antes de hacerlo le mandé un sms a Miguel, que llegaba también ese día de sus vacaciones, por si no estaba demasiado cansado y le apetecía tomar algo por la noche (yo había quedado para ver otros pisos esa tarde), aunque tampoco habría pasado nada si no le hubiera venido bien... estaba preparada, me había subido pelis y un libro para no necesitar a nadie para entretenerme, modo autist total.

Dos minutos tardó en llamarme. DOS. "Igualico que el otro" pensé cuando vi la pantalla, pero sonreí y la tristeza y la decepción se fueron relegando (después de escribir esto me he tenido que poner un chute de insulina... menudo subidón de azúcar :P).

Terminé antes de lo que esperaba de ver los pisos (menudos antros! en uno de ellos intenté no rozar nada por miedo a pillar alguna infección. No exagero) y llegué antes a la cita. Y llegó y aunque llevaba un rato temiendo que cualquiera de los tipos que aparecían por la plaza fuesen él, cuando le vi... no tuve dudas... era como en las fotos.

Fuimos a tomar algo y acabamos cenando. Estuvo bien, era como cuando hablabamos por el msn, pero cara a cara; Esto parece una perogrullada porque es lo que pasa normalmente con tus amigos, pero en las ocasiones en que he conocido al chico por internet, por mucho que hubiesemos hablado por msn, siempre había un componente de nerviosismo por si le gustaré o pensará que digo tonterías y tontás de ese tipo. Esta vez, sin embargo, estaba super tranquila... yo pensaba que porque estaba en un punto, "gracias" a MrRight, en el que me daba todo un poco igual en plan "no me voy a calentar la cabeza por nadie para que luego salga mal, lo que tenga que ser será", pero según Hada Madrina es porque Miguel ha demostrado en este corto periodo que es fiable... igual tiene razón.

Al día siguiente quedamos en que le llamaba cuando terminase de ver pisos, pero tras un par de llamadas para quedar a ver unos y no convencerme ninguno, decidí quedarme con el primero que había visto... si era perfecto! la zona, el piso, la habitación, el color de las paredes... me gustaba todo! así que no llevaba ni 24 horas en La Ciudad Sin Sol y ya tenía piso... y dos noches de hotel por delante, así que lo único que me quedaba por hacer era turismo. Quedamos y como le había comentado que las playas de allí prácticamente no las conocía, me llevó a una que estaba más o menos (por lo que yo recordaba) donde viven los padres de MrRight. Cuando me dijo dónde íbamos me hizo gracia la idea de la posibilidad de que MrRight se hubiera ido de La Ciudad Sin Sol por no encontrase conmigo y fuese a hacerlo en su pueblo, pero no fue por eso por lo que no le dije de cambiar de destino, sino porque se acabó el modificar mis planes en función de MrRight; Si Miguel quería enseñarme aquella playa por algo sería y no iba a ser MrRight quien me condicionara los sitios por donde moverme. Al final me vino hasta bien ir allí porque me gustó mucho la playa y las vistas y porque me dió la oportunidad de decirle a Miguel que el año pasado había estado liadilla con un chico de allí, así si nos lo encotrábamos cualquier día podría decirle sin más lo de este era el chico que te conté.

Y así, como el que no quiere la cosa pasamos el día juntos...